¡Bienaventurada sea la basura en que me convierto!
Cuando la lluvia cae con fuerza, y el estómago no aprieta, uno puede dedicarse a hacer trenzas con sus neuronas:
...montañas de ocio enmarañado...
...absurda cruzada del sinsueño...
...corredor del límite, estúpido blade runner que se reinventa a sí mismo sin más imaginación que la colectiva...
...ciento treinta y dos pulsaciones por minuto: como la máquina sin grasa que se destroza a sí misma...
... me voy de aquí porque estoy sintiendo cómo se me disuelve el ego...
Catapún.
Blog hermanado con The Midnight Gazes At You

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